"El
Bodhisattva Chenrezig es un Buda
completamente
iluminado
quien, a través de su sabiduría, percibió el sufrimiento de los seres
sensibles en los incontables universos y tomó la forma de un Bodhisattva
para poder ayudarles a todos ellos sin excepción. Chenrezig o
Avalokitesvara es "la gran compasión" y reúne la compasión y el amor de
todos los Budas del pasado, presente y futuro.
Al realizar su
práctica de forma gradual y sistemática, con gran motivación y devoción,
nuestra compasión podrá hacerse tan vasta como para abarcar a todos lo
seres, y luego tan profunda como para permitirnos acumular mérito y
lograr la realización de la sabiduría inherente de nuestra mente, que es
la naturaleza de Buda y el poder lleno de gozo del despertar de la
Bodhicitta”.
OM MANI PADME HUNG

"El
Bodhisatva
Chenrezig es un Buda Completamente Iluminado hace cientos de Kalpas. El realizo
que todos los Dharmas(los fenomenos) carecen de existencia inherente, son vacíos
en su naturaleza última, por tanto no surgen, ni se quedan ni terminan. Sin
embargo, desde el punto de vista de los seres sensibles sin límite como el
espacio, los fenómenos surgen, residen y terminan. Ellos mismos se perciben
transmigrando atrapados en los ciclos del Samsara, de un reino a otro,
dirigiéndose a una tierra pura. Desde el punto de vista de la realidad última
esto nunca ha sucedido. Por esta razón, Chenrezig, a través de su sabiduría,
percibió el sufrimiento de los seres sensibles en los incontables universos y
tomo la forma de un Bodhisatva, para poder ayudarles a todos ellos sin
excepción, de las formas más variadas y de acuerdo a las disposiciones de cada
uno.
Chenrezig o Avalokitesvara, es "la gran compasión" y reúne la
compasión y el amor de todos los Budas del pasado, presente y futuro. Si tenemos
verdadero entendimiento del significado de Chenrezig, podemos visualizarlo, con
gran motivación y devoción, y de ese modo podemos eliminar los obstáculos
karmicos, y eventualmente ir eliminando las emociones aflictivas y desarrollar
la realización de la sabiduría inherente de la naturaleza de nuestra mente. Si
además tenemos la iniciación y hacemos la practica, es seguro que podremos
gradualmente actualizar el poder beneficioso de la compasión para alcanzar paz
para nosotros mismos que pueda irradiarse a todos los seres. La practica del
amor y la compasión debe comenzar, por nuestros hijos, nuestros padres, nuestra
familia, y luego extenderse a nuestros vecinos, nuestros compañeros, y luego al
país y todos los seres sin excepción. Si practicamos gradual y sistemáticamente
nuestra compasión podrá hacerse tan vasta como para abarcarlos a todos y luego
profunda como para permitirnos acumular merito y la realización de la sabiduría
innata. Es importante que no confundamos la compasión con el sentir angustia por
los demás. La compasión verdadera nos da felicidad, y si es capaz de pasar de la
aspiración la acción, nos deja satisfechos, con la certeza de haber hecho algo
beneficioso para nosotros y para los demás. El sentirse mal por los demás es
simplemente sufrimiento y ocurre debido a nuestro apego. La compasión por el
contrario esta libre de apego, libre de aferramiento. La practica de Chenrezig
es algo que debemos repetir siempre, así como las otras practicas que hemos
recibido, si no ponernos en practica las iniciaciones que hemos recibidos ellas
no podrán hacer que nuestra mente madure y que de el fruto de la iluminación.
Necesitamos ir habituando nuestra mente, de manera que nuestra la compasión se
haga estable, vasta y profunda, para que gradualmente podamos realizar la
sabiduría inherente de nuestra mente que es la naturaleza de Buda y el poder
lleno de gozo del despertar de la Bodhicitta"
Lama Khempo Tenzin. (30/Diciembre/2002)